El 1 de octubre de 2025 la DGT publicó el balance de siniestralidad de septiembre: 105 siniestros mortales y 114 personas fallecidas, trece más que en el mismo mes de 2024. La movilidad en vías interurbanas creció solo un 1,3 % —40,7 millones de desplazamientos de largo recorrido—, así que el repunte no se explica por un volumen de tráfico descomunal, sino por cómo se produjeron los choques y en qué tipo de vía. Para quien va al volante de un turismo o una furgoneta, el mensaje útil no es alarmista: es leer dónde subió la cifra y qué comportamientos concretos aparecen una y otra vez en la nota de prensa.
Carretera convencional frente a autopista
La mayor parte de las víctimas mortales de septiembre murió en carreteras convencionales: 85 fallecidos, doce más que hace un año. En autopistas y autovías la cifra se mantuvo en torno a veintinueve. Esa asimetría importa al planificar un trayecto de fin de semana o al volver de vacaciones: no es lo mismo circular a velocidad sostenida en vía dividida que encadenar curvas, incorporaciones y adelantamientos en una carretera nacional o comarcal. La propia DGT subraya en sus informes periódicos que la vía convencional concentra una proporción muy alta de la siniestralidad grave; septiembre confirma el patrón con un empeoramiento interanual claro.
Usuarios vulnerables: el retrovisor que más duele
Entre peatones, ciclistas, usuarios de VMP y motoristas, los fallecidos sumaron 45 personas, diez más que en septiembre de 2024. Los motoristas fueron el grupo más numeroso, con 34 víctimas mortales. Peatones y ciclistas completan el cuadro con ocho y dos fallecidos respectivamente, más un usuario de VMP. Para el conductor de coche, eso no es una estadística lejana: muchos de esos siniestros implican un turismo que adelanta, gira, invade el arcén o no mantiene la separación lateral. En carretera convencional, donde conviven velocidades dispares y márgenes estrechos, el espacio lateral deja de ser un detalle estético y pasa a ser la frontera entre un susto y un atropello.
Colisiones frontales, salidas de vía y atropellos
Desglosando por dinámica del siniestro, la DGT señala aumentos en colisiones frontales, laterales y frontolaterales (nueve fallecidos más), en salidas de vía (cuatro más) y en atropellos (tres más). Las colisiones traseras y múltiples, en cambio, redujeron seis víctimas respecto al año anterior. Leído desde el asiento del conductor, el cuadro apunta a desviaciones de trayectoria, invasions de carril contrario o adelantamientos mal calculados más que a alcances en retención. Las salidas de vía encajan con exceso de velocidad adaptada mal a la curva, distracción o neumáticos en mal estado; los atropellos, con visibilidad reducida al amanecer o al anochecer y con vulnerables mal anticipados en intersecciones y arcenes.
Cinturón y casco: trece historias evitables
La nota oficial recuerda que trece fallecidos no usaban ningún dispositivo de seguridad en el momento del siniestro: diez conductores de turismo y dos de camión sin cinturón, y un motorista sin casco reglamentario. No sustituye al resto de medidas, pero sí demuestra que, incluso en siniestros muy graves, el equipamiento básico sigue marcando diferencias entre lesiones compatibles con la vida y fallecimientos. Comprobar que todos los ocupantes llevan el cinturón bien colocado —incluidos los asientos traseros en trayectos cortos— cuesta segundos y encaja con lo que exige el Reglamento General de Circulación en materia de sistemas de retención.
Lectura práctica antes del próximo viaje
Septiembre tuvo un solo día sin víctimas mortales —el miércoles 24— y el martes 2 concentró nueve fallecidos, lo que refuerza la idea de que no hay “días de baja siniestralidad” predecibles: la prudencia no es solo para puentes y operaciones especiales. Si tu ruta mezcla convencional y autovía, conviene reservar la mayor atención al tramo sin separación central: anticipar adelantamientos, no acortar curvas invadiendo el carril contrario y ampliar la distancia lateral al cruzarte con ciclistas o motos. En interurbano, revisar luces, limpiaparabrisas y presión de neumáticos antes de un viaje nocturno o con lluvia reduce el riesgo de salida de vía; anotar en CarDiary la fecha de la última revisión de frenos y neumáticos ayuda a no posponer un mantenimiento que en carretera convencional marca la diferencia. Si necesitas comprobar cuándo toca la próxima inspección técnica, la calculadora de caducidad de ITV de CarDiary sirve de referencia rápida junto con la ficha del vehículo. Consultar el mapa de incidencias antes de salir —por ejemplo el eTraffic de la DGT— no evita por sí solo un frontal, pero sí puede apartarte de un atasco que empuja a adelantamientos en cadena en tramos peligrosos.
Un año que sigue siendo mejor que el anterior
Aunque septiembre empeoró, el acumulado desde enero hasta finales de ese mes registró 861 fallecidos en carretera, diecisiete menos que en el mismo periodo de 2024. Es decir: el mes fue malo, pero la tendencia anual aún no se ha roto. Para el conductor particular, la lección de otoño es doble: el parque se renueva con más híbridos y eléctricos —las matriculaciones de septiembre lo confirman—, pero la vía convencional sigue siendo el escenario más exigente para quien comparte asfalto con motoristas y peatones. Reducir velocidad donde la señal lo marque, ceder espacio al adelantar a una moto y no tratar el arcén como un carril extra en curva son gestos pequeños alineados con lo que el balance de la DGT acaba de contar.